"No todos llegan a ser el hombre que desean ser" o algo parecido dicen en Capitán de Mar y guerra, una de mis películas favoritas. naturalmente es una reflexión que hago más seguido de lo que es sano, a cada momento me pongo a pensar ¿qué tan cerca estoy de ser ese que deseo ser? obviamente es un asunto sencillo que se complica al más puro estilo humano, por lo tanto me conformare en sólo exponer(me) uno de los asuntos que me son más importantes -aunque no lo parezca- me refiero a eso que llaman Escribir (estoy casi seguro que los fans de Pablo Milanés pensaron: "amor para vivir").
"uno no escribe las cosas, uno sólo crea al personaje que escribe por nosotros" otra frase, pero de Andrei Bitor y esta incompleta, aunque para el caso dice lo que me interesa: para crear se debe crear, por lo tanto es importante llevar una vida acorde a lo que uno pretende escribir, aunque sea ficción o academia, a fin de cuentas para mi la experiencia propia es una de las materias primas esenciales para escribir; Respecto a ese apartado especial "la vida de un escritor" estoy haciendo algo llamado perdedorismo, por lo tanto no me extenderé más en este asunto hasta tener el perdedorismo mejor planteado.
Lo que si me parece más importante ensayar, y que es la causa de esta entrada de blog, es la forma en que se hace. Con esto me refiero a la forma en que abordan el texto que pretenden escribir y la impresión que con ello me dejan.
De los escritores "consagrados" que me gustan no conozco en persona a ninguno, por lo tanto recurriré a los escritores que conozco en persona (pero sólo a algunos, porque sino no termino, además que a mi gusto son los mas representativos de lo que quiero exponer).
Mauricio Naranjo: creo que la poesía es su punto fuerte. Me parece que muchas veces su escritura tiene algo de terapéutica y transmite ese efecto, ya que a pesar de remitir a lugares opresivos o tortuosos al final resuelve de una manera refrescante, casi ingenua pero altamente reveladora, lo que nos habla de una muy singular visión del mundo. La narrativa a veces es lo contrario a su poesía, su narrativa es tortuosa de inicio a fin, no solo por sus temas o historias, su discurso es difícil como tal, me deja la impresión de que está escribiendo con ímpetu con letras muy pequeñas y apresuradas con manos temblorosas, pero que escribe con martillo y cincel sobre piedra, no con esto quiero decir que sea mala, sino que leerla requiere de voluntad; al contrario de sus poesías que parecen escritas manejando sin manos su bicicleta.
Verónica León: De ella sólo conozco sus poesías y lo primero que percibo es un notorio trabajo intelectual en lo referente a la creación de nuevas formas, creo que su mayor interés radica en hacer que el arte se desarrolle, siento en ella un compromiso como de militante con la causa, siempre razonando muy bien sus palabras para que causen el efecto requerido, lo mismo pasa con sus métodos, es altamente experimental lo cual me parece estupendo teniendo en cuenta sus temas, principalmente el erotismo, que en muchas ocasiones es abordado con poca seriedad o de manera muy rutinaria, bueno, tampoco es mi tema favorito, por lo tanto no puedo presumir de haber leído mucho de ello. Sin embargo, si he leído poco es porque muchos autores se dejan llevar fácilmente por el tema, es decir creen que con sólo hablar de erotismo hacen arte y no es cierto, hacen pornografía disfrazada, cosa que no ocurre con Verónica que se esfuerza por llevar el tema a lugares más diversos y estimulantes. Creo que ese adjetivo es uno de los que mejor le sienta: estimulante -con todo lo que ello significa-.
Mariana Orantes: ¿Qué puedo decir? mucho y poco a la vez. Cada vez que leo a Mariana me deja la acertada impresión de que ama lo que hace, cada palabra, cada párrafo parece que lo ha saboreado debidamente antes de escribirlo. Para mi decir más de Mariana es buscarle tres pies al gato. (obvia alusión)
Francisco Contreras: [...]
A la hora de ponerme a escribir primero debo poner atención a lo que hago, es decir, quiero escribir, pero me es muy difícil concentrarme en ello, sino me pongo a jugar solitario, bajar musica, ver porno, o estar al tanto de lo que ocurre en el face. Debo desconectarme primero de todo eso. luego reviso de entre todo lo que he comenzado que es lo que quiero trabajar ese día, a veces no es tan difícil, es como ir a la tienda y decidir entre papas, dulces, galletas u otra cosa.
Y justo es lo que me pasa al escribir. en muchas ocasiones tengo una idea, una meta a la que quiero llegar con mi texto pero después de escribir algunos párrafos me doy cuenta que no estoy llegando a lo que quiero, como ir a la tienda por unas papas no encontrarlas y conformarme con chicharrones. muchas veces fuerzo mi escritura y se nota. otro de mis grandes problemas al escribir es que me desagrada la idea de ser casi casi psicoanalizado en mis textos, por lo tanto cuando escribo algo y me doy cuenta que me toca una fibra, simplemente doy marcha atrás y cambio lo que sea necesario para no quedar tan expuesto, naturalmente no puede haber un error mayor. No me sorprende que mis textos tengan cierta sensación de "inacabado".
_________________
Bueno. ya lo acepte, dicen que es el primer paso para "curarse" y si, con todo y todo me siento bastante más relajado y creo que no puede ser tan malo que se den cuenta de mis sentimientos en mi texto, a fin de cuentas de eso -y otras cosas- se trata el arte. ahora sólo espero que la maquina no esté tan oxidada que se descomponga al cambiar de velocidad.
Amigos queridos, espero dar paulatinamente algo mejor de mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dear Fränck: