Televisión mexicana siglo XX1
Las caídas como elemento elemental de Se Vale.
Florenciano Galavez Frousindero
En los albores de la década de los dos mil la televisión en los países americanos cobró una vital relevancia en la vida social y cultural. Los estudios del Dr. Jaime Froleinder Fugyter demuestran que el aparato electrónico además de estar presente en salas y comedores ya también era común encontrarlo en cocinas y recamaras, dicha presencia propició un mayor consumo de contenidos televisivos y por lo tanto una constante exposición de contenidos en los diferentes canales, fuesen públicos o privados.
Los programas matutinos de revista ya eran usuales desde los años 90ª pero su cúspide inicio en los años dos mil ¿pero a qué se debió éste fenómeno? Según los estudios sociales de ese entonces un porcentaje importante de mexicanos se encontraban desempelados y por lo tanto no eran parte de la población económicamente activa, del mismo modo el aumento de servicio domestico y la presencia del televisor en cualquier entorno, permitió que el teleauditorio de los programas matutinos de revista aumentara y se convirtiera en prácticamente cautivo.
Los televidentes mexicanos se dividieron según el programa matutino de su preferencia. En la televisión pública –la que más audiencia captaba- había dos programas: Venga la alegría y se vale. El primero era de televisión azteca y tenía cobertura nacional y fue un gran éxito (el número de estudios al respecto de dicho programa lo confirma) el segundo era de televisa, con cobertura local limitada al distrito federal y llegó a tener una “rating” mayor que el primero proporcionalmente hablando. ¿Por qué Se vale tenía en el distrito federal mayor audiencia que Venga la alegría? Sería difícil saberlo, pero los elementos del programa con los que contamos podrían darnos una pista.
Se vale era esencialmente un programa de concursos cuyos invitados pertenecían a la empresa televisa, igualmente contaba con concursos donde podían participar concursantes del publico en general en mecánicas preestablecidas. Sin embargo, según los estudios de la época el atributo principal de Se Vale eran los conductores. El equipo de conducción estaba conformado por un hombre y dos o tres mujeres, obviamente todos considerablemente jóvenes y atractivos. El principal conductor de Se Vale fue Raúl Magaña, que después de pasar sin gloria por diferentes telenovelas encontró en Se Vale su mayor nicho de su carrera. Raúl Magaña se caracterizó por ser un gran improvisador y hacer uso del doble sentido tan socorrido en la cultura popular mexicana, pero sin llegar a los niveles sobresalientes de los cómicos como Edson Valdez. Además, el comportamiento de Magaña con sus compañeras e invitadas era claramente “cachondo”.
Las conductoras de Se Vale fueron principalmente Cecilia Galiano, Tania Riquemes, Amanda Rosa, Mariana y Yulianna Peniche, esta última ganadora del Concurso “la nueva conductora de Se Vale”. Es notable que dos de las cuatro conductoras fuesen de procedencia extranjera: Galiano era de Argentina y Rosa de Brasil (Ella fungió primero con “juez” en el concurso “modelo de Se vale“ y tras la salida de Peniche ingreso como reemplazo junto a Mariana. Pero ¿que hacía tan especial a las conductoras de Se vale? Que además de ser jóvenes y atractivas usaban ropa ajustada o corta y en el transcurso del programa se veían inmersas en situaciones que propiciaban uno de los llamados “flashasos” mejor conocidos por su nomenclatura inglesa “upskirts”.
El público de Se vale era mayoritariamente masculino, por lo tanto parte del éxito del programa radicó en la oportunidad de ver a cuadro las partes menos expuestas de la fisonomía de las conductoras y en algunas ocasiones de las invitadas. Lo mismo ocurría con las concursantes de certámenes como “modelo de oro se vale” “baila en pareja se vale” “coreografías de oro se vale” donde en muchas ocasiones Raúl Magaña mantenía a cuadro mas tiempo del necesario a algunas concursantes con prendas cortas o las incitaba a hacer pasos o acciones reveladoras.
El resto de la producción de dicho programa era por demás económico y repetitivo, la mayoría de los concursos donde participaban los conductores e invitados eran altamente ridículos y peligrosos. Sien embargo, promovian la competitividad de los equipos y por lo tanto los errores de un participante eran celebrados por los demás, cada día de la semana tenia uno dos o tres desafios preestablecidos, era prácticamente una rutina, por lo tanto, las caídas a demás de fomentar la morbo del teleuaditorio, daban la sensación de estar ante algo “no ensayado” un error o imprevisto. No hay que olvidar que la sociedad mexicana de ese entonces se ufanaba de la desgracia ajena, por lo tanto entre los miles de videos de Youtube acerca de “caídas graciosas” se encontraban videos de Se vale en especial donde las conductoras se veían mas expuestas de lo común.
Por cierto a dicho trabajo en el fúturo, le fue otorgada una mala calificación debido a que no presentó suficientes referencias, citas, o ejemplos, además no cumplió con el formato mla, y n c apGo a l frm d skribr y rdktr uTlZda n exos dYaz.
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