Un emperador romano –no recuerdo cual- dijo al morir algo así como: “en este teatro del mundo creo que he representado bien mi papel, ahora me despido y espero me reconozcan con su aplauso” seguramente no lo estoy parafraseando correctamente, pero la idea es esencialmente la misma (también cabe mencionar que el que lo dijo no fue ni Nerón, ni Calígula, hasta creo que fue Octavio, o Aureliano, no recuerdo) la vida como tal es un teatro y cada quien hace un papel diariamente. No se trata de pararte frente al espejo cada mañana y decirte “¿qué tipo de papel representare hoy?” para nada, más bien uno ha armado su personalidad en base a muchas personas, personajes y situaciones, y por ello cada vez que hacemos algo más bien representamos a un protofrankestein hecho de retazos de muchas cosas.
Ahora bien, existe una bella posibilidad en el teatro como tal, la actuación en escena, en un teatro, en un foro, con público expectante que no actuante. Subir al escenario caracterizando el papel que alguien escribió o que es necesario para exponer una escena es una potente posibilidad de vivir aún más que la cotidianidad de nuestro personaje habitual, al subir al escenario ya eres otro. Esto les puede parecer un cliché, y seguramente lo es, pero a mi parecer así funciona. Hay muchas personas que están tan, pero tan encasilladas en su papel diario que no se sienten en la posibilidad de salir de él y creen que no pueden hacer otro por tan efímero que sea, y no son capaces de subir a un escenario a interpretar un personaje que no coincida con el que hacen. Hay otras personas que son tan polifacéticos que subir al escenario es solo una continuación del personaje que hacen diariamente, a mi gusto esos son los mejores actores, porque están consientes de ambos teatros y hacen su mejor actuación en cada uno de ellos.
Generalmente yo solo actuó en el teatro diario, el de todos; pero de vez en cuando aparece la oportunidad de subir al teatro del foro y siempre acepto. Por simple diversión y esparcimiento. Dicen que cuando uno está bloqueado es bueno hacer cosas ajenas a la rutina, pues bien el teatro me da esa oportunidad y a lo grande.
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